Tuesday, June 21, 2011


La Hoz de la Muerte se Viste de Rojo

Numerosos e importantes colaboradores del régimen criminal castro-chavista han expirado en menos de un año. Sus muertes, algunas repentinas como la de Lina Ron y William Lara, otras deducibles como la de Luis Tascón y Clodosbaldo Russián, han enfrentado al chavismo con su propia mortalidad y han de tener al caudillo traidor (si es que se encuentra todavía vivo y consciente) en un mar de angustias y desesperación.
Sus retrospecciones deben ser de espanto y los planes a futuro, tan inciertos como su estado actual.
Absolutamente nadie puede escapar a los designios divinos, y de todos ellos, la muerte es el más impredecible. Si el infierno existe, no tengo la menor duda de que los personajes antes mencionados (Ron, Lara, Tascón y Russián) se encuentren allí en este momento. Si por el contrario no existiese el infierno y reencarnásemos como alegan los metafísicos, intuyo que en su próxima vida pagarán con creces el daño perpetrado a sus familiares y a todo el país.
Es imposible causar tanto dolor y evadir los avatares del destino. Todo lo que hacemos se nos devuelve con creces, la ley de causa y efecto es universal. Tanto el “actual desaparecido de Chávez” como sus colaboradores más cercanos, enfrentarán la justicia terrenal y/o divina en algún momento; tal vez ambas al mismo tiempo.
Dicen que Tascón en su lecho de muerte gritaba de dolor pidiendo perdón por su infame lista, siendo consumido posteriormente por el cáncer. Se especula que Lina Ron sufría de esquizofrenia y murió de una sobredosis botando espuma por la boca. William Lara falleció ahogado y arrastrado por un río, me cuesta pensar en una muerte más horrible. Clodosbaldo, el recién fallecido, expiró en Cuba después de dos meses en cama y entubado hasta la médula.
Yo no sollozo ni me compunjo ante la muerte de un ser indigno. ¿Me gustaría saber a ciencia cierta cuántos familiares del ex contralor estuvieron de acuerdo con su traslado a Cuba? No creo que muchos. 
Cuando observamos la bajeza y la indiferencia de Chávez y sus representantes ante el sufrimiento de los demás, comprendemos que el final terrenal de la mayoría de ellos, incluyendo el dictador, no será un final placentero ni loable.
Después de haber encarcelado a tanta gente inocente y después de haber separado a familias enteras por un simple capricho ideológico, la vida les pasará factura.
El permitir que el pueblo sea masacrado a diario y que las calles de la patria hayan sido secuestradas por una manada de asesinos y mercenarios, les costará muy caro.
El haberse burlado del pueblo y el haber inculcado tanto odio entre ciudadanos hermanos, les dolerá en el alma (si es que tienen).
El haber sumido al país en la miseria, la desidia y el total abandono, habiendo tenido el caudal de dinero más apoteósico de cualquier país latinoamericano, los obligará a llorar lágrimas de sangre.  
La historia ha demostrado que los sujetos como Chávez y los aduladores de oficio que le sirven de comparsa, terminan todos por igual: temporalmente exiliados, muertos o presos.
Pareciera que el lema de “Patria, Socialismo o Muerte” se lo han tomado muy a pecho los camaradas, dado que en Venezuela no hay patria, no hay socialismo, pero si abunda la cultura de la muerte.
Personalmente le pido a Dios que si el dictador de verdad se encuentra convaleciente en Cuba, me lo devuelva para Venezuela enterito y más saludable que nunca. Mi deseo como el de la mayoría de los venezolanos patriotas es derrocarlo, enjuiciarlo; y verlo en una celda pagando su ineludible condena.
El resto se lo dejo a la justicia divina y a la Hoz de la Muerte, que últimamente pareciese haberse vestido de rojo.     
La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo”

José María Vargas


¡Patria, Democracia y Libertad!

Roberto Carlo Olivares



Twitter: @robertocarlo14

21-06-11

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